'Slumdog Millionaire', insustancial limpia-conciencias


Antes de seguir con el ciclo de David Fincher, es buen momento para recordar aquella película que, injustamente, le arrebató el Oscar a su siguiente trabajo. Esta no es otra que la película del, en breves chispazos, interesante director Danny Boyle, que se llevó dicho galardón con la sobrevalorada ‘Slumdog Millionaire’.

Jamal Malik es un adolescente pobre de Bombay que participa en la versión hindú del programa "¿Quién quiere ser millonario?". A punto de conseguir 20 millones de rupias, que es el premio máximo del concurso, el joven es interrogado por la policía, que sospecha que esta haciendo trampas. Pero para cada una de las preguntas, Jamal tiene una respuesta.
milion

No considero a ‘Slumdog Millionaire’ una mala película, pero siempre he pensado que una gran película debe ser susceptible de ser disfrutada en posteriores visionados al primero de ellos. Este es el primer fallo que podemos encontrar en este trabajo de Boyle, que con un decente sabor de boca tras el primer visionado no aguanta ni uno sólo más, siendo su lineal y plano desarrollo el principal de los problemas. Y es que Boyle es incapaz de aprovechar el jugoso guion que tiene en sus manos, realizando un montaje, como digo, lineal e insípido, sin ningún lugar al desafío intelectual hacia el espectador. Nada que achacar a su reparto, encabezado por Dev Patel, que está correcto en todo momento.

Su lineal planteamiento no es el único fallo en esta sobrevalorada película, ya que su interesante fotografía, a cargo de Anthony Dod Mantle, es totalmente desaprovechada por un Danny Boyle empeñado en resaltar su particular estilo, el cual sólo ha encajado en contadas películas, siendo ‘Trainspotting’ la única en la que ha tenido un amplio sentido conforme a la historia narrada. Sin embargo, y junto al correcto reparto, encontramos también un más que correcto trabajo en la banda sonora a cargo de A. R. Rahman.

En definitiva, ‘Slumdog Millionaire’ es un insustancial producto en la carrera de un Danny Boyle empeñado en usar un estilo que no encaja para nada en las historias que cuenta, que aun así resulta medianamente entretenido y que sirvió de limpia-conciencias para una academia que propinó su primer desplante a un David Fincher que había conseguido un trabajo mucho mejor con ‘El Curioso Caso de Benjamin Button’, próxima parada del ciclo del director.

0 Comentarios

    Para poder escribir comentarios en la entrada de blog, debes acceder con tu cuenta de candidato, o crear una.