'El Hombre de Acero', caos y ruido

Cuando Christopher Nolan revolucionó el mundo del cine de superhéroes al realizar la trilogía del 'El Caballero Oscuro', no tardó en surgir la idea de reiniciar las aventuras del superhéroe más famoso de todos. Por ello, tras el fallido intento de continuar la saga comenzada por Richard Donner con 'Superman Returns' de Bryan Singer, lo que se decidió fue precisamente intentar convencer al propio Nolan del reinicio de dicha franquicia. Este, junto con David S. Goyer, decidió dedicarse sólo al trabajo de producción y de escritura de guión, siendo Zack Snyder el elegido para realizar la película de la que hoy quiero hablar, 'El Hombre de Acero'.

Desde Krypton, un lejano planeta muy avanzado tecnológicamente, un bebé es enviado en una cápsula a través del espacio a la Tierra para que viva entre los humanos. Educado en una granja en Kansas en los valores de sus padres adoptivos, Martha y Jonathan Kent, el joven Clark Kent comienza desde niño a desarrollar poderes sobrehumanos, y al llegar a la edad adulta llega a la conclusión de que esos poderes le exigen grandes responsabilidades, para proteger no sólo a los que quiere, sino también para representar una esperanza para el mundo.



Para el que esto escribe, el principal problema de 'El Hombre de Acero' no es tanto la naturaleza del superhéroe en sí, que provoca que la misma fórmula que funcionó con un héroe tan rico en matices como el hombre murciélago en 'Batman Begins' no vuelva a funcionar en este caso, sino que reside en la elección de un director como Zack Snyder. Dicho director parece empeñado en convencernos de que su forma de realizar cine es innovadora, pero lo que consigue en el film que hoy nos ocupa es un atropellado e inconexo relato sobre los orígenes de Superman, plagado de los fallos típicos de su director y de alguno nuevo que todavía no había cometido en su irregular filmografía.

Snyder solo consigue un parcial acierto en la filmación de las peleas que suceden durante el metraje, incluso teniendo en cuenta el demencial uso del zoom digital como pieza angular de las escenas supuestamente impactantes. Sin embargo, no todo es malo en un film que en alguna ocasión consigue entretener un mínimo. Además, el reparto está correcto en todo momento, siendo Henry Cavill una buena elección para el papel principal y viéndose bien complementado con Amy Adams, Russell Crowe, Kevin Costner, Diane Lane y Michael Shannon. Pese a la buena elección del reparto, en el metraje no cesan de suceder cosas que no tienen la menor importancia para el espectador, siendo una de ellas protagonizada por el personaje de Laurence Fishburne en un intento absurdo por darle un mínimo peso a todos los personajes que Snyder hace desfilar por delante de la cámara.



En el apartado técnico quizá encontremos el trabajo menos inspirado de Hans Zimmer, que en ocasiones chirría como innecesario añadido en secuencias que no deberían tener ningún tipo de banda sonora. La fotografía a cargo de Amir Mokri tampoco es nada del otro mundo, estando en todo momento al servicio de las escenas recargadas de Snyder.

En definitiva, 'El Hombre de Acero' es un fallido intento por reiniciar la franquicia del superhéroe por antonomasia, siendo la elección de su director el principal problema, y eso que ni siquiera he querido entrar a valorar lo lamentable que me parece su propaganda pro-belicista yankee.

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