Otra sesión de cortos en el FICXixón

Hace unos cuantos años, los cortometrajes a concurso en la sección oficial del Festival de Gijón se proyectaban en una sesión maratoniana el último día del certamen, cuando ya se conocía el palmarés. Los asistentes tenían la oportunidad de ver las obras como hacen los jurados: una tras otra. Así era más fácil hacerse una idea de las motivaciones que habían conducido a la concesión de algunos premios: los cortos que rompían la monotonía temática o estética del conjunto, tenían más posibilidades de destacar al verlos de un tirón. Actualmente las proyecciones de estos cortometrajes se reparten en varias sesiones a lo largo del festival. Casualmente, los que se llevaron los premios más importantes (incluyendo el empate al mejor cortometraje) se proyectaron en la misma sesión.
Antes de comenzar las proyecciones, aún con el sabor de la torta de cacao con petazetas gentileza de los autores del largometraje Panzer Chocolate, dos cortometrajistas presentan sus obras al público. La casualidad también quiso que ambos fuesen los únicos que se quedaron sin premio, entre los que competían ese día. Álvaro Pastor presentó Heart, un corto documental muy adecuado para un festival asturiano, ya que retrata la llegada de la marcha minera a Madrid en 2012, cámara en mano, sin testimonios de cabezas parlantes ni voces en off. Tras ver las imágenes de los mineros acompañadas de una música que aporta una gran carga emotiva, un cartel nos informa de que el ministro competente se negó a recibirles. Aplausos sentidos al final de la proyección. Esperamos pacientemente que salga adelante el anunciado proyecto de un largometraje de ficción sobre la “marcha negra” por parte de la cineasta asturiana Amaranta González Artime. 



Desde Argentina, Martina López Robol presentó Tenía tanto miedo, pequeña road movie protagonizada por tres jóvenes amigas que se encuentran a un desconocido autoestopista durante
un viaje. La anécdota argumental sirve para mostrar las inesperadas reacciones que demuestran como dejarse dominar por el miedo puede provocar lo contrario de lo que se pretende. Buenas interpretaciones y un tono ligero, aparentemente intranscendente, pero con más fondo de lo que puede parecer a primera vista. Un corto filmado en una escuela de cine, algo habitual entre los seleccionados y premiados del festival asturiano. 

                                      

Ahora vamos con los premiados. Como hemos comentado, el primer premio en la categoría oficial de cortometrajes se repartió ex aequo: Parvaneh y Cargo cult se llevan el primer premio y la preselección automática a los Óscars. El primero es un film de nacionalidad suiza dirigido por Talkhon Hamzavi, estudiante afgana que ya se llevó el Student Óscar por este corto, y tras el premio en Gijón podría competir por la dorada estatuilla de la Academia de Hollywood, en su categoría oficial. Parvaneh es una joven inmigrante que vive un choque cultural en su intento por enviar dinero a su padre enfermo. La directora evita caer en un mensaje simplista, mostrando por igual las luces y sombras de ambos mundos. Un par de giros argumentales se suceden sin caer en el efectismo. La temática social, la mirada femenina y una realización que no se recrea en la exhibición de la pobreza, garantizan el exitoso recorrido de este cortometraje por festivales y concursos.

Parvaneh


El otro corto ganador es una pieza de animación que también tiene mucho que ver con el choque entre culturas. En algunas islas del Pacífico, existe un extraño culto que se intensificó tras la Segunda Guerra Mundial. Algunos indígenas piensan que el hombre blanco transporta por avión bienes que son regalos de los dioses. La recreación con materiales pobres de la tecnología occidental no es un simple chiste para hacer reír al espectador: se inspira en extraños rituales para conseguir que los dioses hagan llegar sus dones a quienes más los necesitan.

Cargo cult

También se llevó premios (actor y dirección artística) La prima legge di Newton, del italiano Piero Messina. Producida en el mítico Centro Sperimentale di Cinematografia, cuenta una historia de amor entre dos ancianos que viven una historia no muy alejada del argumento de Volver a empezar (José Luis García, 1982). Los protagonistas no se resignan a pensar en lo que pudo haber sido y no fue, y se lanzan a una aventura amorosa con inminente fecha de caducidad. Una locución lee la ley de Newton a la que se refiere el título, como metáfora del argumento. Último trabajo para el cine de la actriz Anna Orso, que no tuvo reparos en filmar una tierna escena de cama con su compañero de reparto, Cosimo Cinieri. 



En la web oficial del certamen gijonés se puede encontrar más información y la lista completa de premiados: http://www.gijonfilmfestival.com/

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